Última modificación realizada el 27/07/2020 13:52 por Juan Camilo Cárdenas Urrego

Nacimiento de santo Domingo de Guzmán
Anónimo neogranadino
Relieve en madera tallada y restos de policromía
192 x 118 x 16 cm
Siglo XVIII


Uno de los personajes más representados en la pintura y escultura del periodo colonial neogranadino es santo Domingo de Guzmán, padre fundador de la Orden de los Dominicos. La abundante representación de este santo se debió, entre otras razones, a la gran importancia que tuvo esta orden en la Nueva Granada. Así, gracias a diversas fuentes textuales y visuales, se crearon series que retratan cada aspecto de la vida del santo español. Es de destacar que estas representaciones enfatizan algunos signos de santidad asociados a este personaje, los cuales se pondrían de manifiesto incluso antes de su nacimiento y, sobre todo, durante su infancia.

Justamente, lo anterior se ve reflejado en este relieve del siglo XVIII que muestra tres leyendas de la concepción e infancia de santo Domingo. La primera correspondería a la escena de fondo, en la que se representa a una mujer recostada en la cama y con la cabeza alzada hacia arriba. Este personaje haría referencia a la madre del santo español: la beata Juana de Aza, quien según la tradición, antes de dar a luz al santo, tuvo un sueño en el que un pequeño perro con pelaje blanco y negro —colores de la vestimenta dominica— sostenía en su boca una tea encendida. Esta visión se interpretaría como símbolo del rol que habría de cumplir el santo: gracias a su voz —que, semejante al ladrar de los perros, difícilmente pasaría inadvertida— y a su fiereza, eliminaría las herejías para extender la palabra de Dios como una luz que ilumina al mundo.

La segunda escena, ubicada en la parte central del relieve, muestra a un bebé que duerme en el suelo mientras su nodriza observa con sorpresa el suceso. Esta representación haría referencia a las virtudes del santo, especialmente a su humildad y voto de pobreza, pues desde su infancia, santo Domingo rechazó la comodidad de los lujos. En este caso, tal renuncia está representada mediante el hecho de que el bebé abandona la cuna prefiriendo el piso como lugar de descanso. La escena final se ubica en el primer plano de la imagen y representa a Juana, madre del santo, y a otras mujeres que observan con sorpresa la corona de estrellas que rodea la cabeza del infante, símbolo de su santidad. Gracias a esta multiplicidad de escenas, la escultura adquiere un gran valor narrativo.

Otro particular de esta imagen es que constituye un ejemplo del uso que los escultores le dieron al grabado como punto de partida para sus composiciones. Así, es posible reconocer que esta pieza está inspirada en el grabado de la misma temática realizado, en 1640, por el grabador flamenco Theodoor Galle, para el libro Vita et miracula S. P. Dominici, del dominico italiano Agostino Galamini (1553-1639). Es importante señalar que si bien la talla copia con gran detalle la imagen grabada, también adapta la escena al nuevo lenguaje plástico propio de la escultura.

Nacimiento de santo Domingo de Guzmán. Joannes Nys, grabado por Theodoor Galle en el libro Vita et miracula S. P. Dominici Praedicatorii Ordinis Primi Institurois, Agostino Galamini. 1640.

Fuente: PESSCA

Nacimiento de santo Domingo de Guzmán, anónimo, relieve en madera tallada y restos de policromía, siglo XVIII. Colección Museo Colonial.