Pieza del mes - Octubre 2020 - Museo Colonial
Guardapelo
Anónimo
Plata martillada y burilada
5,5 x 5 x 1,5 cm
Siglo XIX
La colección de platería del Museo Colonial no alberga únicamente objetos de
los siglos XVI al XVIII, también conserva
algunas piezas de plata labradas durante la época republicana. Es el caso de
este guardapelo en forma de corazón que gracias a ciertas características
formales puede datarse a finales del siglo XIX, en un posible contexto de migraciones. Este
tipo de objetos podían variar en sus formas y diseños, pero indistintamente se empleaban
para guardar en su interior pequeños elementos que podían tener vínculos
emotivos con el dueño, como mechones de cabello y retratos en pequeño formato.
A nivel ornamental, bordean ambas caras de la pieza una serie de decoraciones
con triángulos y líneas curvas. Por el anverso de la pieza, se observa una cruz
botonada superpuesta a una granada, símbolo que podría estar relacionado con la
iconografía cristológica de la Resurrección, debido a que esta fruta ha sido interpretada
como una prefiguración de la Pasión de Cristo. Por el reverso, está
representado lo que parece ser un corazón, imagen que podría tener alguna
relación con las creencias en el corazón de Jesús.

Durante el periodo colonial, la práctica de marcar los objetos de plata
labrada —por motivos legales, económicos, de autoría, entre otros— estaba
vinculada a las regulaciones gremiales con las que la Corona buscaba ejercer mayor
control sobre los materiales preciosos. Dicho uso se continuó aplicando aún
después de la Independencia, si bien las marcas se adaptaron a las nuevas
regulaciones republicanas sobre la producción de objetos en plata y oro. Ahora
bien, hay un tipo de incisiones en la plata: las inscripciones, que corresponden
a los textos o señales visibles practicadas en la superficie de la pieza por sus
propietarios. Las inscripciones hacen referencia a cuestiones contextuales o de
otra índole.
En este caso hay dos inscripciones llamativas: la primera, corresponde
al rótulo F720, que se
encuentra en uno de los bordes de la pieza; a la fecha no ha sido posible
conocer su significado. La segunda es una inscripción escrita en árabe que
rodea el corazón y que traducido al español dice “Hermano Yibra’il Barguthi
libanés 907”. Posiblemente el texto inscrito hace referencia al primer
propietario del relicario o al nombre de quién lo mandó a hacer para ofrecerlo
como regalo, práctica común con este tipo de objetos. Los caracteres árabes darían
testimonio de las migraciones realizadas por las comunidades sirio-libanesas a
principios del siglo XX
y de la cultura material que estos contactos culturales produjeron.