Con este proyecto expositivo denunciamos el “madresolterismo” como un problema estructural de inequidad de género. En un país donde cerca del 53% de las más de 23 millones de mujeres, son madres cabeza de familia, esta desigualdad se manifiesta en repartición de las tareas domésticas, la asignación de roles y salarios en la esfera laboral, la tramitología en procesos judiciales de familia, el maltrato, los señalamientos y los prejuicios sociales.
En esta muestra temporal, cada mujer representa una advocación mariana: al igual que en la vida de la Virgen, en la de estas madres alguien está físicamente ausente. Aun así, ellas, igual que la Virgen, son incondicionales para sus hijos y encarnan lo que hoy significa ser “Bendecida”. El Museo Colonial fue el referente inicial y el lugar de resonancia simbólica de esta obra. Sus salas, en las que se exponen las fotografías del proyecto, conservan el régimen visual heredado de la Colonia, donde la iconografía mariana no solo modeló estéticas, sino también conductas y valores: pureza, sacrificio, obediencia. Desde ese archivo de imaginarios, proponemos una relectura crítica de las advocaciones. En este marco, el “madresolterismo” no es un accidente individual, sino un fenómeno estructural de inequidad de género. Al evidenciarlo y nombrarlo, reivindicamos una palabra que ha sido apropiada y que también ha sido objeto de burlas: “Bendecida”, para darle su espesor político y afectivo.
Esta analogía no pretende profanar lo sagrado, sino abrir grietas de sentido: si la iconografía mariana fue usada para disciplinar cuerpos y destinos, aquí la convocamos para liberar relatos y reconocer las maternidades que cuidan la vida cotidiana. Estas imágenes nacen del Museo Colonial y regresan a él. Que la bendición deje de ser sarcasmo y vuelva a ser promesa: dignidad, cuidado, justicia.
Domingo 22 de febrero de 2026, 2:00 p. m.
Museo Colonial, cra. 6 #9-77, Bogotá D. C.
Entrada libre.