Caja de seguridad

Anónimo europeo

Hierro enchapado en madera con apliques de hierro

Siglo XVII

 

El oro que se extraía durante la Colonia en zonas como el actual departamento del Chocó, era pesado en balanzas y posteriormente guardado en cajas de seguridad. Este tipo de piezas fueron empleadas para almacenar de manera segura dinero o productos de gran valor, puesto que su diseño y cerraduras estaban pensados para evitar que personas no autorizadas accedieran al contenido.

Esta caja de apariencia rústica está construida en hierro, material que protege los objetos custodiados en caso de incendio. El interior metálico está enchapado en madera asegurada con clavos. Su tapa plana se une a la estructura por medio de tres bisagras. Cierra con un aldabón al que se le puede poner candando y, adicional a este cerrojo, cuenta con un pasador en la parte superior derecha para proporcionar seguridad adicional a la caja.

 

En cuanto a sus usos, el tamaño mediano y las manijas laterales de esta pieza, nos permiten intuir que cumplía con la función tanto de resguardar como de trasladar valores de compañías comerciales o mineras, que realizaban largas travesías desde sus lugares de origen hasta los centros urbanos americanos y peninsulares.