Aparición de la Virgen a san Francisco Javier

Francisco de Sandoval

Óleo sobre papel

37,5 x 27,4 cm

Siglo XVIII


Junto con san Ignacio de Loyola (1491-1556), san Francisco Javier es uno de los santos jesuitas más representados. Este personaje nació en 1506 en la localidad de Javier, Navarra, y falleció Shangchuan, China, en 1552. El camino recorrido para llegar a China fue largo; empezó con sus estudios en la Universidad de París, donde conoció al padre fundador de la Compañía de Jesús, en 1524. Tras su estadía en la capital francesa, san Francisco viajó a Venecia para ordenarse. En 1540 fue nombrado misionero a la India. Este motivo llevó a que el santo viajara a Lisboa, ciudad en la que recibió el título de nuncio apostólico en Oriente. En 1542 llegó a Goa, colonia portuguesa en la India, para dar curso a su labor evangélica en el sudeste asiático. Al regresar a Malaca, enclave portugués en la península de Malasia, en 1549, inició el proceso evangelizador en China, misión que nunca culminó debido a su muerte, en 1552.

Al ser uno de los principales santos evangelizadores de la orden jesuítica, sus representaciones enfatizan el momento de la predica, ya sea con la sobrepelliz y la estola o con la vestimenta de peregrino. De igual manera, en algunos casos, se muestra el momento en el que imparte el bautismo a un grupo de neófitos asiáticos o de indígenas americanos, reconocibles por el tocado de plumas.

La vida de san Francisco, al igual que la de muchos santos de la primera modernidad, se convirtió en un tema pictórico en el que se retratan tanto episodios conocidos de la vida del santo, como eventos apócrifos. Tal es el caso de esta Aparición de la Virgen, pues dicha visión responde más a prácticas devotas que buscaban representar la unión mística del santo con la divinidad. En la imagen es posible observar al santo con su vestimenta religiosa, mientras un ángel, a su espalda, interrumpe su lectura para que mire a la Virgen y al Niño que, rodeados de nubes y ángeles, aparecen frente a él.





Aparición de la Virgen
a san Francisco Javier
Paulus Pontius, a partir de Gerhard Seghers (1591-1651)
Grabado sobre papel
Siglo XVII





Un particular de esta imagen es que permite entender una de las maneras en las que los grabados eran utilizados como fuentes visuales en la pintura colonial, pues Francisco de Sandoval, autor del óleo, utiliza casi la totalidad de la estampa de la misma temática del grabador flamenco Paulus Pontius (1603-1651). Lo anterior no significa que el óleo sea una copia literal de la imagen flamenca, pues el pintor neogranadino modificó partes de la imagen para acomodarla a su nuevo formato. Así, por ejemplo, la inscripción que acompaña el grabado, y que da información sobre a quién está dedicado, el autor y otros detalles, es eliminada en el óleo, pues en este caso lo que interesa es la escena representada y sus significados asociados.